Amistades

Como si alguien las estuviese pisando, las últimas hojas del otoño resuenan gracias a las caricias que reciben con el viento. Miro la pared de mi habitación, los cuadros que tengo colgados, las repisas con libros ya leídos y para leer, y las fotos enmarcadas con amigos. Pero no son mis amigos y nada mas, son mis mejores amigos. Hoy el día está hermoso, está como para descansar sobre el pasto, las plazas mas cercanas a mi casa están pobladas de gente joven que salieron a pasear, a tomar sol, algo que es muy poco común teniendo en cuenta que estamos viviendo un día de clima primaveral en medio del invierno. Es como si se hubiese creado un "ojo del huracán" en medio de días fríos, para que todos pueden salir y reunirse con sus amigos queridos. Hoy como todo 20 de julio, por lo menos después de que el hombre supuestamente pisó la Luna, es el Día del Amigo, y gracias a Dios dentro de todas las responsabilidades que tengo que cumplir en estos días pudimos ponernos de acuerdo con mis amigos más cercanos para reunirnos.

Habiendo nombrado anteriormente la fecha, es obvio decir que el Día del Amigo no es solamente un día al año, sino todos. Y volviendo también a la foto que está colgada en la pared, la miro detenidamente, y recuerdo perfectamente el momento en que nos la sacamos. Puedo recordar que esa fue una de las varias fotos que nos tomamos detrás de otra, teniendo en cuenta que siempre somos de movernos y de poner "caras locas", o que uno toca al otro, o que uno sale con los ojos cerrados, y finalmente uno opta por elegir una de las veinte fotos en total. En ese caso, estoy muy contento con los avances tecnológicos, ya que las fotos no queribles y/o desagradables ante el ojo humano pueden suprimirse en un segundo, sin dejar desperdicios o pérdidas de rollos de película fotográfica. Pero observo la foto, miro nuestras expresiones, miro nuestras sonrisas, me ubico temporalmente y puedo revivir mentalmente ese día en que uno de mis amigos se bautizó. Pasaron tantas cosas antes, pasaron tantas cosas después, siguen pasando cosas, la historia de escribe y se registra segundo a segundo. 

Tengo un señalador que dice "La amistad sincera no se fija en las diferencias - Salmo 25:14", pero cuando busco el versículo este dice: "El secreto de Jehová es para los que le temen, Y a ellos hará conocer su pacto". Es interesante entender que en este ejemplo, Dios es nuestro amigo, y que Él nunca va a dejarnos solos, siempre y cuando nosotros tengamos lo que se define como temor reverente (que nada tiene que ver con el temor de miedo, sino con el temor relacionado con el respeto hacia Él). Relacionando el versículo y la frase del señalador, con las amistades que tengo (mas allá de las que observo en esta foto), puedo decir que todas son muy diferentes y distintas. Es decir, mis amigos físicamente no se parecen, ni puedo encontrar compatibles al 100% sus comportamientos, maneras de ser, o acciones del carácter de cada uno de ellos. Pero son mis amigos, y los quiero a todos, por mas que a veces pasen semanas en que ni nos saludemos, yo se que están. Aunque no lo crean, no hablarse con un amigo durante semanas, y estar esa misma cantidad de semanas sin hablar con nadie pero no teniendo un amigo del otro lado de la ciudad, marca una gran diferencia. Un amigo es como un respaldo, y no me refiero a lo económico (aunque a veces quién te dice que eso sea necesario algún día), sino a las situaciones de la vida. Un amigo está presente por mas que no te hable, se siente su apoyo en algún lugar, te acompaña en las buenas y en las malas. Sinceramente mis amistades verdaderas están en su mayoría dentro de la Iglesia. Cada uno es distinto de otro, pero todos apuntamos y miramos hacia el mismo lugar, o al menos quiero pensar que es así. Gracias a Dios también se van incorporando nuevas amistades, y espero que siga sucediendo esto hasta el día en que me muera. Las amistades revitalizan: si uno es anciano, las amistades te hacen sentir adulto pero no tanto; si sos adulto, las amistades te hacen sentir mucho mas joven; si sos joven, las amistades hacen que te comportes como si fueras un niño.

Ojalá en cada Día del Amigo, podamos aunque sea saludar a ese amigo o amiga que tanto queremos. Escuchar sus voces, saludarlos con la mano, darles un abrazo, poder decirles que los apreciamos y queremos, que exista ese feedback de bondad en que las sonrisas alimentan mas sonrisas. Mis gatos son mis amigos también, no solamente el perro es el mejor amigo del hombre, ellos también están y expresan su amor con gestos y acciones únicas y peculiares. Jesús es mi amigo, y también debería y me encantaría que sea el verdadero Amigo de todos ustedes, el más importante, el que nunca te va a defraudar.

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