¿Por qué a Mi?
Mucha gente vive pensando que está bien, tienen una sensación positiva en cuanto a las cosas de la vida, sienten y pueden incluso confirmar que no les falta nada; pero como habré comentado en palabras anteriores, las cosas de la vida no se adaptan a uno, porque uno debe adaptarse a ellas. Y aunque quizás uno no lo quiera, los problemas van a aparecerse en tu vida, van a golpear a la puerta de tu tranquilidad, y van a ingresar a tu vida sin permiso. Es en esos momentos en que la gente comienza a preguntarse el clásico "por qué a mi?". Es interesante observar cómo mucha gente termina nombrando a Dios solamente en ese tipo de situación, en el momento difícil, pero no acordarse de que existe un Ser Superior durante el resto de los días, cuando estos son alegres o más felices. Y no es necesario ser creyente o no para hacerse la "pregunta mágica", pero a veces nos sentimos tocados aquellos que sí creemos en Dios. ¿No se supone que Él debería protegernos? ¿No hay acaso citas bíblicas y decenas de textos en donde dice que nada nos va a faltar, y que siempre vamos a recibir Su protección? Entonces, por qué soy víctima de la inseguridad, de los problemas familiares, de las muertes de seres queridos?
Hay un factor clave para todo esto, y yo estoy seguro de que si cambiáramos la palabra "problema" por la frase "prueba de fe", todo sería muy distinto. ¿Nunca se preguntaron cómo se mide nuestra fe? No existe un medidor o un sistema de medición estándar para este tipo de cosas, pero sí existen las pruebas. Estas pruebas van a formar parte de tu vida, pero sin ellas, ¿de qué manera puedo comprobar y verificar si estoy bien o no espiritualmente? Cuando uno decide aceptar a Cristo como su Salvador personal, a ustedes les parece que la vida va a tornarse color de rosa, y que a partir de ese momento tus problemas van a estar borrados en tu día a día? Cuando uno decide predicar el Evangelio, ¿ustedes creen que el mensaje va a llegar a todos de la manera mas fácil, certera, y directa posible, sin que se presenten obstáculos? Cuando dos personas que siguen a Dios deciden comenzar una relación de noviazgo porque ambos se quieren y sueñan con un futuro juntos, ustedes creen que Satanás va a quedarse con los brazos cruzados, y va a decir "uy, que linda pareja"?
Cuando decidimos aceptar a Cristo, los problemas aparecen. Cuando uno decide predicar el Evangelio, las trabas y los impedimentos van a surgir de los lugares menos pensados. Cuando dos personas se quieren mutuamente, y comienzan una relación de noviazgo feliz entre ambos, Satanás va a estar listo para lanzar sus dardos. ¿Y por qué sucede todo esto? Porque nuestra fe necesita ser probada. Si el día de hoy no afilamos nuestra fe, cómo vamos a estar en los últimos tiempos? Apocalipsis 14:12 es muy claro, cuando dice que la paciencia de los santos, está en aquellas personas que guardan los mandamientos y la fe de Jesús. Sin fe, caemos enseguida en el abismo. Al fin y al cabo, los problemas pasan a tener un segundo plano, ya que son pruebas para alimentar nuestra fe. Lamentablemente hay muchas personas que no logran superar esas pruebas, y caen. Pero hay muchas de ellas que siguen adelante, y son perseverantes. Una vez, estudiando la Guía de estudio de la Biblia, me encontré con una definición de la palabra "perseverancia", y que hasta el día de hoy no me olvido: Perseverancia es la capacidad, don y/o acción de seguir adelante frente a una situación, incluso a pesar de querer renunciar a esta.
El que persevera en la fe, va a poder superar cada momento de aflicción y a seguir adelante frente a todos los problemas que puedan suceder en tu vida. ¿Viste que importante es estar aferrados a Jesús? Satanás huye de aquellas personas que están unidas a Cristo, sus dardos fallan cuando uno se arrodilla y habla con el Señor, se vuelve loco cuando uno abre la Palabra de Dios y la escudriña. Y los ángeles desde el Cielo, son espectadores de esta gran lucha entre el bien y el mal, observan cada detalle que realizamos. Y en el Cielo está nuestro Señor, que observa cada prueba que nosotros superamos con felicidad y alegría, que somos fieles y nos esforzamos por relacionarnos mas con Él. Hasta que llegue ese momento anhelado por todos nosotros, ese momento en el que los problemas van a dejar de existir, ese momento en el que vamos a escuchar Su voz, llamándonos con una sonrisa: "Bien, buen siervo fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu Señor".
No nos preguntemos mas "¿por qué a mi?", gocémonos en las oportunidades que el Señor nos da, sepamos aprovecharlas, para ver cómo tu vida de a poco va a colmarse de bendiciones.
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