Entusiasmados por Su Venida
Hay dos versículos que quiero compartir con ustedes antes de llevar a cabo esta reflexión. Uno de ellos es Apocalipsis 22:20: "El que testifica de estas cosas, dice: Ciertamente vengo en breve. ¡Amén! ¡Ven, Señor Jesús!", y el otro versículo que se encuentra en 1 Corintios 15:52: "En un instante, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados". El último versículo quizás sea mas notable en cuanto a lo que quiero destacar entre los dos: cuando Pablo escribió acerca de la Segunda Venida de Cristo, estaba convencido de que él iba a estar presente cuando ese episodio ocurriera (cabe destacar que al finalizar el versículo, se incluye como los vivos al declarar que "nosotros seremos transformados"). También se puede notar que Juan al decir "¡Amén! ¡Ven, Señor Jesús!" también estaba deseando que en ese mismo momento se hiciera realidad el anhelo por presenciar y vivir Su Segunda Venida. Y sinceramente, analizando los dos textos, si hay una cosa que tengo que relacionar entre las dos citas, y si hay algo en común de parte de los dos autores, es que ambos tenían entusiasmo por ver a Cristo regresar. ¿Pero qué es el entusiasmo? ¿Qué es entusiasmarse por algo? El Diccionario de la Real Academia Española, define al entusiasmo como "Exaltación y fogosidad del ánimo, excitado por algo que lo admire o lo cautive. Adhesión fervorosa que mueve a favorecer una causa o empeño".
Ahora la pregunta del millón que deberíamos hacernos es: ¿Qué tan entusiasmados estamos para con la Segunda Venida de Cristo? ¿Estamos como Juan, Pablo, y seguramente muchas personas que en ese momento querían y deseaban que Cristo vuelva en su generación? ¿O pensamos que va a venir en un futuro lejano, y que en estos tiempos solamente tenemos que prepararnos? Hay varias cosas que tenemos que entender y aceptar, y que son muy básicas pero a su vez importantes: Cristo viene, y eso nos debe impulsar al prepararnos. No existe una fecha en la que uno dice "está bien, creo que es hora de ponerme las pilas, y de prepararme", porque el día para comenzar a hacerlo es hoy. Si tuviese que encontrar una respuesta lógica y dentro del entendimiento limitado y humano que nosotros tenemos hacia la cuestión del por qué Cristo no dio fechas en cuanto a Su Segunda Venida, es porque quizás o seguramente habríamos dejado las cosas a último momento. Como seres humanos solemos dejar las cosas a último momento, a veces creo que funcionamos mejor bajo presión, o que queremos hacer otras cosas en ese tiempo y no realizar bien las que son de mayor importancia. Un ejemplo simple, puede ser el de los exámenes sorpresa, en donde el docente anuncia a su clase que un día va a tomar un examen y que el único requisito dado para que sus alumnos tengan en cuenta, es que se preparen. Generalmente, los resultados de esos exámenes terminan siendo malos, porque muchos alumnos estudian a último momento, incluso al día previo al examen; y cuando se les anuncia que el examen va a ser sorpresa, directamente casi no estudian... y cuando llega ese día, muchos se lamentan. Con la Venida de Cristo pasa igual: no hay fecha alguna, por lo tanto, nuestra preparación debería estar presente siempre en nuestras vidas. ¿Estamos viviendo diariamente pensando en que Cristo está viniendo? ¿O estamos inmersos en la cotidianeidad de nuestro vivir? A veces dejamos a un lado lo que mas nos compete a nosotros, que debería ser el pensar que nosotros estamos en este mundo pero temporalmente. Que en esta Tierra no somos mas que inquilinos, turistas, y que nuestro Hogar es otro, el que hemos de ocupar en el Fin de los Tiempos. Una cosa es saber las cosas de manera teórica, conocer la Palabra de Dios de memoria, y otra cosa es entenderla y querer vivirla. No es lo mismo creer en Su Venida, que esperar Su Venida.
Otra razón por la cual quizás no estamos tan entusiasmados, es por tener miedo a los tiempos próximos. Cuando en las noticias del mundo oímos acerca de las decisiones y acciones que está realizando el Papa, u observamos noticias de muertes, de inseguridad, de guerras, y de catástrofes, muchos se terminan preocupando, sin saber que a la vez son "buenas noticias" de que este mundo está llegando a su fin. Pero no nos alarmemos, porque hay una fórmula para estar bien en medio de toda esta aflicción. En 2 Timoteo 4:6-8, Pablo le escribe a Timoteo con confianza y seguridad plena, y nosotros debemos convencernos de que también podemos obtener esa seguridad. El versículo dice: "Yo ya estoy para ser sacrificado. El tiempo de mi partida está cerca. He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, que me dará el Señor, Juez justo, en aquel día. Y no solo a mí, sino también a todos los que aman su venida." Pablo estaba muy seguro de las cosas, a tal punto de que ya no le interesaba morir, el estaba preparado y amaba la Venida del Señor. Y esa, es la formula para estar entusiasmados: amar la Venida del Señor. Por lo tanto: si yo amo su Venida, voy a querer prepararme; y si me preparo, voy a estar entusiasmado. Es muy simple, a la vez es complejo, pero no es nada imposible.
Tampoco debemos preocuparnos tanto por nuestra naturaleza pecaminosa, en el sentido de que somos propensos a cometer errores y a equivocarnos incluso todos los días. No es casualidad que seamos llamados Hijos de Dios, y no es casualidad que ahora estés leyendo esto. No es casualidad que tengas interés en obtener la Salvación, y no es casualidad de que quieras seguir a Cristo conforme a lo que dice Su Palabra. Somos pecadores, si, pero nuestro objetivo es ser salvos y vivir con nuestro Señor por la Eternidad. Filipenses 3:12-14 es muy claro cuando de este tema se trata: "No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto, sino que prosigo, por ver si alcanzo aquello para lo cual fui también alcanzado por Cristo Jesús. Hermanos, no considero haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago, olvido lo que queda atrás, me extiendo a lo que está delante, y prosigo a la meta, al premio al que Dios me ha llamado desde el cielo en Cristo Jesús".
Cristo nos llamó a nosotros para darnos ese premio, nosotros debemos anhelar ese premio con mucho entusiasmo, que es la Salvación, y viviendo conforme a lo que debemos ser: Hijos de Dios. Varias veces dije que pueden existir enciclopedias muy completas, actualizadas hasta el último día, pero que no pueden mostrarte cómo van a seguir ocurriendo los sucesos históricos. Pero nosotros tenemos la Biblia, y es el único libro de historia, que te indica el principio y el fin de los tiempos. ¿Y quieren saber una cosa? El final es feliz. Alcancemos esa meta, con entusiasmo.
Prontito vendrá.......
ResponderEliminar