Antes y Después

16 Mientras pasaba junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés, hermano de Simón, que echaban una red en el mar, porque eran pescadores. 17 Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres. 18 Y dejando al instante sus redes, le siguieron.
Marcos 1:16-18 (RVR1977)

A veces me conmueve el saber que la agrupación de los doce discípulos de Jesús dio como resultado el surgimiento del cristianismo. Que desde un primer puntapié, ellos quizás no 
terminaban de entender lo que eran capaces de lograr si estaban aferrados a los principios que Cristo les planteaba en ese momento. Felizmente, después de que Cristo ascendió a los Cielos, los discípulos consiguieron desparramar y el mensaje y seguir predicando el evangelio. Tristemente, hubo muchos obstáculos de parte de sus alrededores para que ese mensaje propiamente dicho no se pueda propagar. Pero aun así, posteriormente fueron notables los trabajos realizados por Pedro y de Pablo. Quedándome con estos últimos dos, me gustaría hacer una comparación de qué puntos son importantes para que nosotros también podamos cumplir con la tarea que Cristo nos dejó, en relación a los versículos que presenté al principio del libro de Marcos.

El primer factor importante a tener en cuenta, es que Jesús dijo Venid en pos de mi.
Cristo se acerca a cualquier persona, por mas humilde que sea, sin importar su estatus social, y las llama siempre. No importa lo que estés haciendo en este instante, no importa si te sentís el ser humano mas pecador del mundo, Él te llama, golpea la puerta de tu corazón, y quiere transformar toda esa inmundicia en una infinidad de bendiciones. Lo interesante es que en versiones de Biblias más contemporáneas, como por ejemplo, la Biblia en Traducción al Lenguaje Actual (TLA), dice síganme en vez de venid en pos de mi, haciendo aun más clara la petición por parte de Cristo para con sus apóstoles.
El segundo punto importante es la continuación del primer factor que destaqué, porque da la explicación de por qué Jesús pidió que lo sigan. Lo que Cristo quiso decirles, fue que iban a dejar de pescar peces, porque iban a ser pescadores de hombres. A partir de esos días en donde recibieron el llamado de Jesús, hubo un antes y un después en la vida de aquellos 12 indivíduos. Ya no iban a trabajar para su propio beneficio, ya no iban a conseguir logros y triunfos para alimentar su vida terrenal y/o su ego. Ellos fueron llamados para gestar el inicio del cristianismo, ellos iban a trabajar para cumplir con la petición que se les planteó: ganar almas, y compartirle al mundo que hay algo mas allá de lo terrenal.
Pero no solo fue una petición y una explicación del por qué de aquella petición. Si uno le pide una cosa a alguien, y este alguien no lo acciona, tal petición quedaría en la nada. Afortunadamente estas personas humildes, que previamente eran personajes que pasaban desapercibidos, decidieron seguirlo, y se convirtieron en poderosas herramientas para esparcir el mensaje de esperanza.

Y después nos encontramos con Pedro, y con Pablo. Y yo me pregunto: hoy en día, en estos tiempos, a esta altura de tu vida y de la mía, ¿estamos siendo esa herramienta que Él quiere que seamos? ¿Aceptamos seguir a Cristo? ¿Aceptamos dejar de pescar las cosas inservibles e inútiles de la vida, para poder ser un pescador de hombres? Aparte de Pedro y de Pablo, hay muchísimos otros ejemplos de personas que decidieron seguir a Cristo, y en todos los casos, hubo un antes y un después notable en sus vidas. Jesús te invita a que tu vida cambie, y crezca de una manera inimaginable. Todo cambio generado por Él depende de vos.

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