Puntos de Vista
Me puse a recordar esos años en que era una persona muy estructurada, en esos momentos en que si algo me salía mal terminaba frustrándome cuando la ocasión no lo ameritaba. Lo interesante es que ahora puedo ver que esas situaciones no ameritaban el ponerse de esa manera, pero en ese entonces no lo veía así, por lo tanto, me hundía en un vaso de agua y sacaba esfuerzos de donde no tenía para poder autosuperarme, y tener la esperanza de que en un segunda oportunidad las cosas iban a salir de manera distinta. Pasó el tiempo y los resultados no cambiaban, muchas de las cosas que planeaba me seguían saliendo mal y no cumplían con mis expectativas, y fue en ese entonces donde me empecé a dar cuenta de a poco, que el mundo no giraba en torno a mis necesidades, sino todo lo contrario. Me desperté de esa siesta que tenía que me rodeaba, para observar una realidad que no me esperaba: la verdad de tener que adaptarse al mundo, y que el mundo no se va a adaptar a vos.
Una vez miré una ilustración en donde a partir de un punto específico, salían muchas flechas. La pregunta era: "¿cuáles son los objetivos que te gustarían cumplir en la vida?" . A partir de ahí, cada flecha tomaba el nombre de un objetivo, y había variedad, tales como: recibirse y tener un título universitario, trabajar, casarse, tener hijos, etc. Una de las flechas, a diferencia de todas las demás, estaba relacionada con el objetivo de poder estar con Cristo y de obtener esa felicidad plena que solamente Él te puede brindar. Entonces, uno terminaba mirando una especie de "árbol" en donde la flechas se ramificaban en forma de objetivos a lograr, y en donde una de esas ramas, era la relacionada con Cristo. Finalmente el dibujo cambió, y mutó en lo que debería ser lo correcto, y en como se tendría que haber ilustrado desde el principio: los objetivos de la vida no debían partir hacia muchas flechas siendo una de ella la relacionada con nuestra vida espiritual, sino que todas las flechas debían unirse entre ellas formando un solo objetivo: el de Cristo. Entonces: mi objetivo de recibirme tiene que descansar en Cristo, mi objetivo de trabajar tiene que descansar en Cristo, mi objetivo de casarme y tener una familia tiene que descansar en Cristo. Y cuando digo "descansar en Cristo", me refiero al dejar todo en Sus manos, a que nuestro eje central de nuestras vida sea el acercarnos mas a Él.
Nuestros puntos de vista humanos son muy limitados, a veces queremos lograr algo que no vamos a conseguir, pero los puntos de vista divinos son muy distintos: son aquellos que nosotros a veces ni siquiera logramos entender, pero que suceden en nuestras vidas, y nos la llenan de felicidad y bendición. Dios moldea tus días, uno puede desear algo y que ese algo no suceda casi nunca. Uno puede desear que el día sea caluroso o frío, que las cosas salgan como uno quiere, que todo esté estructurado de acuerdo al deseo de cada uno de nosotros, pero Dios nos ofrece algo mejor. Dios nos ofrece vivir una vida que solo Él nos ofrece y nos puede dar. Un día salimos a repartir libros de la iglesia por las calles, y la condición para que la gente los acepte era decirles que eran gratis. Vivir la vida que nos ofrece Dios también es gratis, y es un regalo que anhela ser retirado por vos.
"La vivir la vida que nos ofrece Dios es un regalo que anhela ser retirado por vos"... bello pensamiento
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